| Vivir en soledad |
| Jueves 08 de Julio de 2010 |
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La soledad puede existir o desencadenarse por diversos motivos y traer innumerables consecuencias. Pero es cierto también que toda persona puede superar el dolor de la soledad, si logra entablar una relación abierta con Dios por medio de Jesucristo. Con Dios, gracias a la fe, se puede tener una relación fuerte y sincera, libre de tapujos y culpas. Una relación en la que podemos mostrarnos como somos, con nuestras debilidades, miedos y errores. Una relación en la que tenemos nada que perder y mucho que ganar. Con Dios, a través de Jesucristo, podemos tener una maravillosa relación que nos ayudará a superar la soledad y a desarrollar nuestro máximo potencial. “Aquí te queremos junto a la vida Íntegro e integrado a la sociedad. Ocupando el lugar que te pertenece. Haciéndote oír y escuchando. Dispuesto a tomar y retomar la vida Comunicándote. Integrado. Porque la soledad sugiere a veces caminos falsos. Libre. Porque la libertad no nos reclama. Nos da vida”. (8) (Artículo extraído del folleto Vivir en soledad) |





